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El aumento de la demanda asiática dispara el precio del gas

El fuerte repunte económico de gigantes como China e India tras la pandemia ha tensionado el sistema

La ministra de Transición Energética, Teresa Ribera, aseguraba esta semana que la volatilidad que actualmente vive el mercado mayorista no tendrá un gran impacto en los usuarios. Basa sus palabras en la composición de la factura, en la que el precio de la energía tiene un peso cercano al 24%, mientras que otro 50%-55%corresponde a los peajes (coste de las redes de transporte y distribución)y los cargos (costes ligados al desarrollo de renovables, a las extrapeninsulares y a las anualidades del déficit de tarifa). El resto, depende de los impuestos. Sin embargo, ese cálculo no sirve en el entorno actual, con unos precios energéticos disparados por el encarecimiento imparable del CO2 y, sobre todo, del gas.


Pero, ¿por qué esa escalada justo ahora? Para empezar, hay que entender que con el cierre de centrales de carbón, el ciclo combinado ha pasado a ser la tecnología cuyo coste marginal es la referencia del precio de la electricidad en el mercado mayorista. Y el gas, necesario para que funcionen los ciclos combinados, explica buena parte de la subida de los precios energéticos. Según indican desde el sector, el mercado internacional del gas lleva semanas fuertemente tensionado por un incremento no esperado de la demanda asiática, ante el fuerte repunte económico de gigantes como China e India. Eso, sumado a la baja producción renovable en Europa, provocó que las subidas generalizadas en enero con las distintas olas de frío no dieran paso, ni mucho menos, a la bajada de precios esperada en primavera.

«La previsión es que la situación esté así hasta bien entrado el año que viene», indican desde el sector eléctrico, donde denuncian que desde inicios de año hay problemas con los cargamentos de gas por la elevada demanda asiática, que ha generado tensiones de suministro. Una de sus propuestas apunta a incorporar penalizaciones al incumplimiento de los compromisos en la descarga de buques.

Fuente: Diario Sur

¿Por qué sube el precio de la luz?

El precio de la luz sigue subiendo y alcanza niveles casi nunca vistos. Tanto es así, que la tarifa regulada, la que tienen casi 11 millones de usuarios que se acogen al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), alcanzará este martes 20 de julio un nuevo máximo de 0,266 euros el kilovatio hora (kWh), justo en un momento en el que las altas temperaturas hacen casi imprescindible el uso de ventiladores y aparatos de aire acondicionado, lo que aumenta considerablemente el consumo de electricidad en los hogares.

Desde que el pasado 1 de junio entrara en vigor la nueva tarifa de la luz, se han ido alcanzando picos máximos en los precios cada poco tiempo. Estas cifras son consecuencia de los precios récord que se están registrando en el mercado mayorista de la electricidad. Hoy se alcanza su récord anual y el segundo más caro de la historia, 101,82 euros por megavatio hora (MWh), según datos de Omie, el operador de este mercado.

Así, el precio máximo se alcanzará entre las 9 y las 10 horas, con un precio máximo de 111,36 euros (MWh), y el mínimo, de 94 euros/MWh, se registrará entre las 04.00 y 05.00 horas.


Precio del mercado diario de la electricidad cada hora – Omie


Facturas como esta no se veían desde enero de 2021, cuando la borrasca Filomena dejó su huella en gran parte del país. El día 9 se alcanzó un máxio histórico de 121,24 euros el MWh.

La subida de precios continúa incluso después de que el pasado 24 de junio el Gobierno de Pedro Sánchez aprobara un real decreto ley por urgencia con el objetivo de reducir los impuestos que se aplican al suministro de energía eléctrica y, con ello, la factura de la luz de los hogares españoles, los trabajadores autónomos, las pymes y el conjunto de las empresas que se traduce en una bajada del IVA de la luz del 21 % al 10 % hasta finales de este año y la suspensión del impuesto del 7 % a la generación eléctrica durante tres meses. Así, la factura de la luz de un usuario medio se ha encarecido en un 34, 6 % durante la primera quincena de este mes de julio con nrespecto al mismo mes de 2020, según datos de Facua-Consumidores en Acción.

La subida de la luz
Pero, ¿por qué ocurre esto? ¿Qué está pasando para que el precio de la luz siga subiendo?

El incremento de los precios en el mercado mayorista de la electricidad se debe a varios factores:

  • Fuerte revalorización del gas natural en los mercados internacionales.
  • Subida del mercado del CO2.
  • Subida en los precios del mercado de emisiones, que han subido en más de un 100 % en tan solo seis meses.

A todo esto hay que sumarle el incremento de las temperaturas, que superarán en varios puntos del país los 40 grados centígrados, lo que ocasiona un repunte de la demanda.

Fuente: ABC

España busca liderar el nuevo ‘boom’ de las energías renovables

Ni siquiera la llegada de una pandemia mundial ha podido frenar el desarrollo de las energías renovables. De hecho, según un informe elaborado por la Agencia Internacional de Energías Renovables, a finales de 2020 España ya contaba con 59.108 megavatios verdes instalados, convirtiéndose así en el octavo país con mayor capacidad renovable del mundo.

Sin embargo, todavía quedan muchos obstáculos que sortear en el camino hacia la descarbonización total de la economía. Uno de los más importantes es conseguir que las renovables no sólo se utilicen para generar energía eléctrica, sino que su uso se generalice en sectores como el transporte, la industria o los sistemas de calefacción de los hogares, que figuran entre los grandes consumidores energéticos (y destacan entre los más contaminantes).

Y es que, poco a poco, a base de instalar megavatios año tras año, las energías limpias se están convirtiendo en las protagonistas del mix de generación eléctrica. Es más, según los últimos datos de Red Eléctrica de España (REE), en el mes de marzo, el 53,7% de toda la electricidad producida en España provino de fuentes renovables, un 14,2% más que un año antes. En cuanto a las fuentes verdes que más aportan al sistema, la eólica mantiene el liderazgo (con el 25,5% del total de energía generada) y la siguen la hidráulica (16,9%), la solar fotovoltaica (7,5%) y la solar térmica (1,8%).

Es especialmente reseñable el crecimiento de la energía solar en todas sus formas, ya que en apenas un año ha aumentado su aportación al mix más de un 50%. Marina Serrano, presidenta de Aelec (Asociación de Empresas de Energía Eléctrica), asegura que el crecimiento exponencial de la energía solar se debe a que sólo en 2020 se instalaron 2.800 megavatios en plantas fotovoltaicas, además de que las condiciones atmosféricas han sido favorables.

La realidad es que, aunque esto es una carrera de fondo, el futuro es alentador: «En los últimos años estábamos en torno a un 40% de producción eléctrica renovable, pero en 2020 la cifra se incrementó hasta el 45% y en 2021 esperamos alcanzar el 54%. Estamos en un camino de crecimiento y las renovables se van a seguir consolidando», cuenta.

Cumplir los objetivos europeos


No hay otra opción válida ya que 2030 está señalado en rojo en el calendario. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) ha establecido que, para cumplir con las directivas europeas, dentro de una década el 74% de la electricidad generada tendrá que provenir de fuentes renovables. Un objetivo que Serrano considera «ambicioso pero alcanzable», sobre todo si se eliminan trabas administrativas para las empresas del sector y se potencian las subastas de renovables.

Pero esta situación tan favorable en el plano de la energía eléctrica choca con una realidad muy diferente si se analiza el mix de energía final del país. Es decir: de dónde proviene la energía que consume la sociedad en todos sus ámbitos. Porque la electricidad es sólo una mínima parte del día a día, pero el transporte, la industria o la calefacción de los hogares y las empresas son grandes consumidores de energía y son sectores muy poco electrificados.

Eso hace que los productos petrolíferos sean los que más peso tienen todavía en el mix energético final. En ese sentido, Francisco García Lorenzo, director técnico del máster en Energías Renovables y Mercado Energético de EOI y consejero delegado de Wedge Global, recuerda que el 60% de toda la energía que consumimos en España proviene del gas y el petróleo. Por eso, «uno de los grandes retos que tiene el país es potenciar las renovables más allá del sistema eléctrico», sentencia. Eso permitiría acabar también con la dependencia energética de España.

Fuente: Expansión

Septiembre podría terminar con una racha de 16 meses con la luz más barata que un año antes

El recibo de la electricidad de un consumidor medio alcanza los 35,63 euros en lo que va del mes de septiembre, lo que supone un coste un 2,1% superior al de idéntico periodo de 2019, cuando el recibo alcanzó 34,90 euros. Este incremento implica la posibilidad de que este mes rompa con una racha de 16 meses de descenso.

Según el simulador de la factura de la electricidad de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), con respecto a agosto el recibo experimenta también una subida, en este caso del 5,4%, puesto que el mes pasado un consumidor medio pagó 33,80 euros por la luz en este periodo.

En cuanto a la evolución del coste de la electricidad con respecto al año pasado, con agosto encadenó 16 meses de descensos tras subir en abril y marzo de 2019.

Este descenso con relación al año pasado hasta agosto se produjo tras la rebaja de los peajes aplicada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) desde el 1 de enero de 2020, que tiene un impacto a la baja que ronda el 1,5% del recibo.

En términos mensuales el recibo sigue al alza en septiembre, tras haber subido también en agosto, julio, junio y mayo, rompiendo con los descensos de abril, marzo y febrero, tras subir en enero más de un 5%. Antes, había bajado en diciembre y noviembre y subido en octubre.

Dicha evolución del precio de la luz se corresponde con la factura de un consumidor medio con una potencia contratada de 4,4 kilovatios (kW) y una demanda anual de 3.900 kilovatios hora (kWh).

Estas oscilaciones en el precio de la electricidad se producen básicamente por las variaciones en el coste de producción, que se incrementa cuando hay poca aportación de fuentes de generación renovable como el agua y el viento y mucha de fuentes fósiles más caras, especialmente el gas o el carbón. También se ven afectados por otros factores como el precio del petróleo.